La increíble abadía de Valmagne

    Esta mañana, al levantarme, tengo ganas de aventura y decido partir para descubrir la «catedral de los viñedos».
     

    •  - © Hugo Da Costa
    Tras haber recorrido una sinuosa carretera rural, llego a Villeveyrac y descubro el gran edificio erigido en medio de la vegetacion y los viñedos. Cuanto más me acerco a ella, más pequeño me siento frente a tanta grandeza. Estoy deseando descubrir lo que se esconde detrás de estos imponentes muros de piedra.

    Al penetrar en el abadía, me encuentro rápidamente en la nave. Se me corta la respiración. Sus dimensiones, su arquitectura gotica y la altura de su bóveda crean en este lugar una atmósfera, que impone el respeto. Y eso no es todo: a lo largo de las naves laterales se pueden ver los toneles de vino, una especie de grandes toneles con una capacidad de varios cientos de hectolitros. Es ahora cuando comprendo que la historia de la abadía está íntimamente vinculada a la del viñedo que he visto al llegar.
    Mi visita me conduce luego a un claustro compuesto por cuatro galerías, donde la luz penetra desde el jardin de la abadía. Recorro algunos metros más y me encuentro frente a una pequeña maravilla: una hermosa fuente cubierta por una cupula abierta, por donde trepa la vid. Decido sentarme durante un rato para disfrutar de la belleza y la tranquilidad que reinan en este lugar.

    A continuación, finalizo mi recorrido con una cata de vinos de la abadía, donde me entero de que el viñedo, creado por los romanos y gestionado después por los monjes cistercienses, es llevado ahora por una familia. Una bonita anécdota, que no olvidaré de contar a mis amigos en nuestra próxima comida, descorchando una botella, que me recordará a mis vacaciones al sol.

    Al salir de la abadía para volver a mi coche, no puedo dejar de mirar el menu de la granja-albergue, situada a tan solo unos metros del monumento. Se me hace la boca agua... Todos los productos son frescos y cocinados en el restaurante con ingredientes de temporada, de granja y locales. Para más inri, de la cocina sale un delicioso y alimenticio aroma. Después de todo, no tenía nada previsto para la comida de mediodía, así que, ¿por qué no dejarme tentar?
    •  - © Office de tourisme Archipel de Thau Méditerranée
    •  - © Office de tourisme Archipel de Thau Méditerranée
    •  - © Rodolphe Baras
    •  - © Rodolphe Baras